domingo, agosto 23, 2009

Frustración

No se por donde empezar. Por el principio, dirán ustedes, pero si empiezo por el principio sería una historia de nunca acabar y me perdería en ella.

Solo diré que el estado de gran confusión en que me encuentro me obliga a desahogarme de alguna manera, y a falta de un confidente recurro a este espacio, que tengo abandonado, como muchas cosas de mi vida.

Casi todos, muy en el fondo tenemos guardado el deseo del reconocimiento y la admiración. Y generalmente deseamos ser admirados y reconocidos en el campo en el que nos especializamos. Por ejemplo, si eres médico quieres ser reconocido en la medicina, si eres ingeniero en la ingeniería.

Pero, ¿qué pasa si eres un fiasco en tu campo y eres reconocido y admirado por tus pasatiempos o hobbies? ¿Erraste en la elección de tu carrera o simplemente eres un mediocre, poco comprometido y distraído que se anda por las ramas?

¿Cómo hacer para enderezar el rumbo en un momento de la vida donde todo el mundo tiene más que definido su carácter, su lugar en el mundo? ¿O es un riesgo inútil, tirar a la papelera años y años de formación, con el elemento adicional de la decepción de aquellos de quienes recibimos todo el apoyo para llegar al lugar en donde estamos solo para darnos cuenta que no estamos satisfechos con nuestra elección?

Peor aún, ¿todas estas inquietudes son solo el reflejo de la indecisión y el miedo a tomar las riendas de nuestra vida y hacer algo productivo con ella?

Es frustrante, muy frustrante.

miércoles, marzo 18, 2009

Música en la calle

Recuerdos de aquellas épocas. Mi madre me llevaba de la mano mientras caminábamos por el bulevard en nuestra ruta a visitar a mi tía, como casi todos los fines de semana. Ella hacía el paseo más ameno, pues nos deteníamos a mirar las vitrinas del comercio, llenándonos los ojos de ganas, yo de juguetes y ella de porcelanas, ropa y las mil cosas que una madre desea para hacer de su hogar un lugar en el cual sentirse a gusto. Nunca comprábamos nada, bueno, el helado de rigor, pero no eran buenas épocas (nunca lo fueron) y había que postergar los caprichos para cubrir las necesidades básicas. La historia de mi vida.

Otras veces nos quedábamos mirando las presentaciones de artistas callejeros: payasos, bailarines, músicos, que en todas las ciudades del mundo buscan ganarse la vida con la colaboración de los transeúntes. Ella las disfrutaba mucho, pero yo era muy impaciente: no me gustaba quedarme parado ante el improvisado escenario y quería irme rápido a jugar con los primitos.

Recuerdo especialmente al hombre que con su acordeón o un instrumento parecido se sentaba en una acera a interpretar sus melodías (no recuerdo qué tocaba, tal vez tangos). A él sí lo escuchaba con gusto, me parecía increíble que un ciego pudiera tocar cualquier instrumento. Creo que hasta alguna vez intenté, sin fortuna, tocar mi flauta con los ojos cerrados.

Tal vez por eso este video me llenó de un sentimiento que aún no puedo describir, una mezcla de nostalgia, admiración y emoción. Al ver a los dos primeros cantantes que aparecen en escena no pude evitar recordar aquellos tiempos y renovar mi gusto por la música que se hace en la calle, pero no la que hacen quienes dicen defender "ideales artísticos" sino la de los que no tienen otra opción para ganarse la vida.


*Playing For Change: Peace Through Music - Stand by me.




* Playing For Change: Peace Through Music es un proyecto dirigido por Mark Johnson, quien viajó alrededor del mundo grabando a 100 diferentes músicos para luego mezclar sus interpretaciones en una sola melodía. Aquí puede ver la entrevista que le concedió a la PBS con detalles del proyecto.

jueves, marzo 12, 2009

Ambición

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, define la ambición como el "deseo ardiente de conseguir poder, riquezas, dignidades o fama".

Está instalado en la humanidad el pensamiento colectivo de que la ambición es mala, que muchas injusticias, faltas a la ética y hasta crímenes se cometen en su nombre y que quienes tienen ese deseo en su mente son individuos en quienes no se puede confiar.

Yo siempre he presumido de ser una persona sin ambiciones. Suena mal, pero remitiéndonos al significado estricto de la palabra, uno podría decir que eso está bien: una persona sin ambiciones tendría la cualidad de ir por la vida sin la necesidad de llevarse a todos por delante en busca de su propio beneficio. Al menos eso es lo que yo entiendo como la consecuencia directa de ser el dueño de un "deseo ardiente".

Por otro lado está lo que la gente llama un "Proyecto de Vida". Según lo que a todos nos enseñaron en las convivencias y en los retiros espirituales (al menos los que estudiamos en colegio de curas), un Proyecto de Vida es el plan que tu haces para conducir precisamente tu vida hacia el rumbo que tú mismo elijas.

Debo decir que yo nunca tomé en serio ese asunto, con el argumento o el pretexto, no lo sé, de que si uno se ataba a un único camino por seguir, eran muchas las posibilidades que dejaba sin aprovechar. Así que decidí ir tomando las decisiones en el camino, dejando abierta la ventana para todas las opciones que se me presentaran. Supongo que también era un mecanismo de defensa anticipando la frustación que genera en casi todos no obtener lo que se planeó.

Y llegamos al meollo del asunto. ¿Qué es lo que todos buscamos en la vida? En una palabra: comodidad. El dinero, el trabajo, la salud e incluso el poder que buscamos tienen como fin último proporcionarnos comodidad. - Bueno, hay otras almas más evolucionadas (o no) que no buscan la comodidad propia sino la del otro, pero ellos no caben dentro de éste análisis. - El real problema es que puede llegar un momento en la vida, si eres muy afortunado, en que encuentras la comodidad que buscabas, especialmente si tus expectativas eran bajas, especialmente si no tienes ambición.

Y he aquí que ya nada te entusiasma, luchar por algo más parece no tener sentido y el disfrute parece ser lo único que queda. Y los demás siguen con sus vidas, sudando por conseguir el pan del día, el dinero del arriendo, la cuota del carro o las vacaciones de cada año en Miami, según el caso.

Ayer, en una de esas salidas a trotar que tanto bien me hacen porque me despejan la mente, caí en cuenta de todo esto (qué tontería, dirá usted, eso es sentido común), y de que la consecuencia directa de la falta de éste deseo ardiente es una vida plana, tal vez mediocre. Y decidí que la ambición, bien entendida, no es mala.

Ahora queda otro dilema por resolver: cómo ser ambicioso sin amargarse la vida.

Seguiré trotando.

martes, febrero 24, 2009

Un montón de cosas

- Debo decir que estoy contento: nunca hasta el día de hoy, mi familia había logrado alcanzar un objetivo que todos desearamos y en el cual todos participáramos activamente. Es satisfactorio, y aunque quedaron los bolsillos vacíos, el sacrificio se vió recompensado.

- Los círculos deben cerrarse: son increíbles las oportunidades, proyectos y actividades que uno deja escapar porque existe un GRAN objetivo pendiente que, aunque no estés trabajando en él tanto como deberías, te obliga de manera silenciosa a no disponer para otras cosas del tiempo que le correspondería. Es como si tuvieras las manos y los pies amarrados y te ponen un plato de comida en frente: te logras desamarrar las manos y ya puedes comer, pero algo te dice que no está bien dejarte los pies atados; al final ni te los desatas ni comes. No es un buen ejemplo, pero es el mejor que se me ocurre.

- Mi más sicero respeto para todos los trabajadores del sector de la construcción: es un oficio desgastante. No puedo decir que lo viví en carne propia, estaría alardeando si lo dijera, pero sí realicé por estos días actividades relacionadas y debo decir que fue extenuante. Claro, todo se vió magnificado por lo deplorable de mi condición física.

- Una buena forma de darse cuenta de que uno ha cambiado, es hacer una recolección y selección de papeles guardados: te encuentras con cosas que alguna vez te gustaron o con las cuales te identificaste al leerlas, pero ahora no sabes por qué.

- La vida sin televisión es posible: después de unos días de algo que podría calificar como "síndrome de abstinencia", te deja de hacer falta y se convierte en una actividad ajena a tu cotidianidad. Tanto así que cuando regresa la posibilidad de acceder a ella, la rechazas. En algún momento volveré a caer en el hábito, pero por ahora disfruto de la libertad.

- Lo que sí extraño es escribir: parece mentira pero a pesar de que nunca escribí con mucha frecuencia siempre me descubría pensando un día cualquiera en un tema para un post. La imposibilidad de acceder a la internet por un tiempo (o de tener la privacidad suficiente) no cambió este nuevo hábito en mí, más bien lo intensificaba.

- Quienes se refugian en la "comunidad virtual" para atenuar su soledad están engañados: la prueba está en que desapareces un tiempo y no le tienes que dar explicaciones a nadie sobre tu ausencia. Eso, aunque un poco descorazonador, es lo más sincero.

- A veces lo que mejor puede uno hacer es olvidar: olvidar amores, olvidar dolores, olvidar buenos tiempos, olvidar canciones, olvidar anhelos, olvidar tristezas y hasta alegrías. Lo malo es cuando alguno de ellos te persigue, impidiéndote el disfrute de la vida. Entonces solo queda ignorar o sufrir, que al final de cuentas viene a ser lo mismo.

martes, enero 06, 2009

Niños

Ibamos de regreso de un paseo familiar al campo. Ya era de noche y el camino apenas se vislumbraba gracias a una hermosa media luna, que se convierte en una buena fuente de iluminación en lugares donde no hay luz artificial.

Mi hermana llevaba de la mano a mi primito Camilo, ayudándole a sortear la irregularidad del terreno, y yo alcancé a escuchar esta conversación:

Camilo: está muy oscuro, ¡no veo nada! Necesito una linterna.

Mi hermana: no necesitamos linterna, mira que la luna nos alumbra el camino.

Camilo: no, yo no veo nada... y a mí no me gusta la zanahoria.

Mi hermana: ... ¿QUÉ? Cómo así, eso que tiene que ver?

Camilo (con tono de lamento): sí, yo no veo nada y mi mamá me dice que la zanahoria es buena para los ojos, pero ¡a mi no me gusta la zanahoria!
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Los niños son increíbles.

miércoles, diciembre 10, 2008

Des-tecnologizado

Yo siempre he llegado tarde a la tecnología, por muchos motivos. Muchas veces es porque el dinero no alcanza y primero hay que cubrir las necesidades básicas. Otras veces es porque los electrodomésticos que tenemos se cuidan mucho y todavía funcionan bien, así que para qué cambiarlos. En otros casos es porque no sentimos la necesidad de arquirir ciertos artículos "de lujo", que aunque harían la vida más fácil, no son de primera necesidad. Puedo poner varios ejemplos: tengo un televisor y una lavadora que tienen más de 25 años, no tuvimos VHS hasta 1996, no tenemos microondas (porque no nos hace falta), mi primer (y último) CD lo compré en 1999, mi primer computador lo conseguí en 1998, tuve acceso a internet en casa apenas en 2002 (banda ancha hace un año), y el último videojuego que tuve fue un Creation, por allá en 1994. Curioso, ¿no?. Especialmente teniendo en cuenta que hoy en día los niños nacen con una laptop debajo del brazo.

Pero me quiero centrar en un ítem específico: el celular. En Colombia, los primeros teléfonos celulares comerciales salieron como en 1998, pero la masificación comenzó por allá en 2001-2002, con su máximo apogeo en 2004, con la entrada en la competencia del viejo OLA como tercer operador de telefonía móvil del país.

Personalmente siempre me rehusé a comprar uno con el argumento de no correr el riesgo de ser encontrado en cualquier lugar, lo cual es más paranoia que otra cosa, al menos en mi caso. Eso sin tener en cuenta el factor económico, pues por mucho tiempo la falta de ingresos no me permitió sostener un gasto de esos. Pero claro, no faltaban las quejas de quienes en algún momento me llegaban a necesitar, porque no encontraban manera de ubicarme. Además, en ocasiones daba pena que me pidieran mi número, y salir con un "no tengo".

Bueno, hace apenas tres años me decidí a comprarlo, aprovechando una época de bonanza económica y con la motivación de la época decembrina. Pero me prometí no dejarme llevar por el impulso consumista y ser racional en el gasto, para no caer en eso que siempre odié: la gente que moría cuando se le acababan los minutos, como si les hubieran cortado un brazo.

¿El resultado? Véalo usted mismo:

(mi cámara está prestada, disculpen la pobre resolución)

Y no es que yo hable mucho, no. De hecho, odio hablar por teléfono, llega un momento en el que me quedo callado sin saber que más decir. Incluso al principio llegué a dejar perder la mitad del saldo porque no hablaba lo suficiente. Así y todo me he gastado por lo menos $375.000 (unos US$ 160) en tres años (creo que un poco más, alguna tarjetita se debe haber escapado). Claro, he hecho algunas llamadas internacionales (unas necesarias y otras que no tendría que haber hecho) que han inflado un poco mi consumo. No quiero imaginar lo que se puede llegar a gastar una persona que en verdad lo use.

Es mi eterno dilema entre seguirle los pasos a la sociedad de consumo, o conservar la cordura y apegarme a la decisión de vivir con lo necesario.

PD. Si acaso alguien se pregunta porqué las guardé, era porque sabía que algún día las iba a contar y diría: "mierda".

miércoles, noviembre 26, 2008

Primer Aniversario!!!


Cuando a uno se le da por abrir un blog en lo primero que piensa es en compartir. Compartir opiniones, puntos de vista, sueños, éxitos y frustraciones con personajes anónimos que, del otro lado de la pantalla, se toman el tiempo para leer fragmentos de una vida cualquiera. Si no fuera por compartir, muchos dicen que escribirían en cualquier cuaderno y lo guardarían en un cajón.

Pero uno puede también tener otros objetivos. Yo por ejemplo, quise practicar un poco la escritura, pues hacía mucho que no escribía nada de mi propia inspiración y tenía oxidado ese sector de mi cerebro que pone las palabras en orden para plasmarlas en un papel. Además, se aproximaba una tesis de grado por escribir, y era bueno estar en forma. Tal vez no salieron muchas publicaciones rescatables, pero se hizo el esfuerzo.

Y es que hace un año escribí mi primer post, por eso se me ha dado por hacer un balance de Esta vida y la otra.

¿Curiosidades? Dos han sido los más visitados: ese en el que hice el recuento de los Juegos Olímpicos más recientes (que también fue el que más disfruté escribiendo) y el del burro y la zanahoria, que tengo la impresión de que la gente llegaba a él buscando otra cosa, que pena. Otra más: nunca un hombre ha comentado aquí. Me pregunto por qué, si los temas son de lo más variados y no están orientados a ningún público específico. Pero me siento complacido con las comentaristas que tengo, gracias a todas.

Bueno, he cumplido un año publicando en este espacio. He visto nacer, crecer e incluso morir otros blogs en este corto tiempo. He recibido pocos pero valiosos comentarios, que me indican que alguien al otro lado de la pantalla se identifica o se siente movido a hacer un aporte a lo que escribo. Igualmente he disfrutado de las palabras de otros, tanto más interesantes que las mías, no solo por los temas que tratan o por la profundidad de sus disertaciones, sino también por cuestiones estilísticas (algunos son simplemente, deliciosos de leer).

Hice algunos pequeños cambios para darle más interactividad al sitio y que no se vea tan pobre el diseño, ojalá sean de su gusto. No me pongo a meterle la mano a la plantilla porque me da miedo ir a ca*arla, además no se ve tan feo.

Si usted es lector asiduo de este blog, sabe lo que se escribe aquí, y aún así lo sigue visitando, muchísimas gracias.

domingo, noviembre 23, 2008

El buen uso de los medios alternativos: Elecciones en Venezuela

Yo soy seguidor de la blogósfera venezolana. Tal vez por motivos personales, tal vez porque fue el primer acercamiento que tuve a esto de la web 2.0, hace casi un año ya. El hecho es que siempre me ha parecido que quienes se expresan por esta vía en el hermano país, han demostrado su compromiso con la construcción de una sociedad mejor, dan muestras de activismo político, son reflexivos, críticos y autocríticos de la realidad que viven.

Las comparaciones son odiosas, pero difiere bastante de lo que se ve en la mayoría de blogs colombianos. No hablo con mucho conocimiento de causa, pero por lo que he visto, los blogs más visitados en Colombia son muy diversos, como una "miscelánea" diría yo. Y no digo que esté mal, cada loco con su tema (este humilde blog es una muestra de ello), pero no estaría mal que existieran más espacios para la discusión de los temas más trascendentales que afectan a nuestra sociedad. Esa falencia se debe, a mi parecer, a que la mayoría de los blogs colombianos (con honrosas excepciones) están en manos de estudiantes o profesionales en Ingeniería y Diseño Gráfico (otra vez me pongo de ejemplo), por lo cual, los temas que se tratan van casi siempre orientados a un público muy específico. Las opiniones en temas sociales, económicos y políticos se debaten y discuten (con un muy bajo nivel de argumentación, por cierto) en los foros de los grandes medios de comunicación.

Hace falta que más Comunicadores Sociales y Periodistas independientes se animen a crear sus propios espacios para exponer sus puntos de vista sobre nuestra realidad y enriquecer los conceptos de quienes están ávidos de orientación, con argumentos convincentes y respetuosos de las posiciones contrarias.

¿A qué viene todo esto? Se debe a que en las últimas semanas he visto cómo ha crecido una muy buena iniciativa de promover la participación ciudadana en las elecciones regionales que se celebrarán hoy 23 de Noviembre. A través de los blogs y usando herramientas como YouTube y Twitter, los bloggers venezolanos animan a la población a votar. Todo, conservando cierta imparcialidad, sin recomendar candidatos ni posturas políticas, solo la recomendación de ejercer el derecho al voto. Obvio, todos tienen muy clara su posición y sus preferencias electorales, pero hacen todo lo posible por hacer esta campaña sin teñirla de ningún color.

Les dejo por aquí una muestra de videos creados por ellos mismos que hacen parte de la campaña pro-electoral.
Construye tu futuro
El deporte nacional
Tu eres el jefe
Él no se está postulando

Si les interesa pueden revisar también dos de los blogs que participan en este movimiento:
http://www.periodismodepaz.org/
http://www.explikme.com/

Una observación adicional: harán un cubrimiento en tiempo real de la situación en los centros de votación y de los resultados a través de Twitter, todo con el tag #23N.