sábado, enero 12, 2008

De por qué ando paranoico

Resulta que en los últimos 6 meses he tenido dos muestras brutales de la fragilidad del cuerpo humano.

¿Quién no se ha acostumbrado a los viajes en carro? Son parte de nuestra vida diaria, hace mucho que dejaron de ser un evento memorable que recordaremos por siempre. Lo tomamos hasta con indiferencia, quién dijo que subirse a un vehículo para transportarse era una experiencia trascendental. Hasta el día en que te accidentas. Solo hace falta un choque leve para que te des cuenta de que tu cuerpo no es tan resistente como parece, que la sangre mana sin control, que te golpeaste otras partes del cuerpo pero solo días después aparece la evidencia.

Todos sabemos lo mucho que ha avanzado la medicina. Existen medicamentos para todos los males, y los malestares más simples tienen su remedio a la mano. Ahora piensen en algo tan simple como un mosquito. De esos que no te dejan dormir por la noche, zumbando en tu oído. Es casi inevitable que te piquen, no? Qué es lo peor que puede pasar? Una roncha, picazón un par de días y ya.... no señor!!! Sepan ustedes que existe el dengue, que te deja de cama, dolor en todo el cuerpo, fiebre de 40°C, y hasta pestañear se convierte en algo extenuante. Y todo por un miserable mosquito, que ni siquiera te diste cuenta cuándo te picó.

Ahora no me digan que mi paranoia es injustificada, que no tengo motivos para crisparme cuando el bus frena de repente, que mi nuevo hábito de buscar zancudos en los techos cuando entro a una habitación no tiene razón de ser.

Hay que vivirlo para entenderlo.

1 comentario:

Marcela Paz Balzaretti dijo...

Tuve dengue... fue hace como tres años, fiebre, dolor, sufrimiento y una leve sensación de que en cualquier momento morirás. Ahora yo también soy paranoica de los mosquitos. Saludos