sábado, junio 21, 2008

Un día de Junio

A mi no me gusta mi cumpleaños. Bueno, no me gusta cuando no tengo con quien celebrarlo. Bueno, sí tengo con quien celebrarlo, afortunadamente, pero son pocos los que se saben la fecha. Menos mal, porque no me gusta ser el centro de atención. Como que me estoy contradiciendo, no?

Es inevitable para mí sentir nostalgia por aquellas épocas cuando se hacía todo un acontecimiento de los cumpleaños. No eran nada pretencioso, ni un evento social para tirar la casa por la ventana, pero se invitaba a los amigos cercanos a partir una torta (pastel) y a compartir un momento agradable. Las cosas han cambiado, los amigos se perdieron en la distancia, y las costumbres ya no son las mismas. Nadie le celebra los cumpleaños a nadie más que a sí mismo.


Y entonces uno empieza a buscar pretextos para tratar de quitarle la importancia que antes tenían: que son cosas de niños, que porqué celebrar el hecho de volverse más viejo, que el haber nacido no es ningún mérito, el mérito es sobrevivir. Todo eso tiene su parte de verdad. (Hago un paréntesis... saben a quién deberíamos festejar ese día? A nuestras madres. El verdadero día de la madre es el día del cumpleaños de sus hijos. Ahí les dejo la propuesta).

Y entonces uno se vuelve escéptico, cerrado y hasta amargado cuando le preguntan por la fecha, solo para evitarse la decepción de que pregunten y después no se acuerden. Porque yo sí me aprendo las fechas de las personas que me importan, y así sea un mensaje por correo les mando cuando no puedo llamar.

Claro, hoy es más fácil, con el Facebook, el Hi5 y demás que te avisan cuando alguien cumple años, el que no se haga sentir es porque no quiere. Pero así no se vale.

2 comentarios:

Salamandra azul dijo...

Hola!!!
A mi me pasa lo mismo, aunque en realidad yo soy tan distraída para eso que prefiero decirles a todos mis amigos que como nunca me acuerdo de sus cumpleaños los voy a felicitar el día que pueda y que me acuerde, y que ellos hagan lo mismo conmigo, así nadie se siente... jeje... por cierto que ya pronto va a ser mi cumpleaños, el siete de julio... y este año también me invadirá la nostalgia de aquellos días de mi niñez...
Que tengas buena semana
Saludos...

Ŧabián dijo...

Gracias por tu comentario.

Lo importante es que la felicitación sea espontánea, no algo mecánico o "como por no dejar". Y creo que todos sentimos nostalgia en mayor o menor grado, solo que algunos saben ignorarla y otros no.

Bienvenida siempre.