domingo, junio 29, 2008

Educación infantil

Recuerdo que mi tío Oscar hace unos 17 años nos decía que cuando él tuviera hijos no los iba a dejar ver en televisión más que programas educativos y culturales, que nada de caricaturas (cómics) ni telenovelas. Nosotros nos mirábamos y decíamos "pobres niños".

Ayer estuvieron en mi casa mis primitos Camilo (7) y Sebas (5), por alguna razón encuentran diversión aquí. Por el comportamiento que les observé, mi tío cumplió con su palabra. Yo me puse a jugar en el computador (no soy jugador frecuente, pero me gusta de vez en cuando) y al parecer el sonido los atrajo y entraron en mi habitación. Cuando vieron lo que estaba haciendo Camilo se limitó a decir: "Un aburrido juego de video", y salió inmediatamente.

Me quedé pensando que un niño normal no reaccionaría así, que su curiosidad sería más fuerte que cualquier idea que sus papás le hubieran metido en la cabeza. Como sucedió con Sebas, que se quedó mirando y preguntándome que cuál era mi carro y de qué posición iba. Claro, al rato, viendo que su hermanito no regresaba a jugar con él, Camilo volvió y también se interesó.

A veces me pongo a pensar en cómo educaría yo a mis hijos (en caso de que los tenga), y no sé si sea bueno aislarlos así. Es cierto que es mucho mejor que ellos mismos se inventen sus propios juegos, que les estimulen el uso de la imaginación. Pero a la larga, cuando más grandecitos se vean expuestos a la realidad, o van a sufrir, o bien van a querer de golpe experimentar todo aquello a lo que les negaron el acceso. Tampoco eso es bueno.

Hubo otra cosa que me sorprendió, aunque no sé si positiva o negativamente. Al comenzar el juego (NFSU para los que lo conozcan), la señal de salida la da una mujer con una ropa muy ajustada al cuerpo, bastante insinuante. Casi me da risa cuando dijeron:

Camilo: que muchacha tan fea!
Sebas: ay si, que sexo!

¿?

No recuerdo la primera vez que yo asocié la figura femenina con la palabra "sexo", pero seguro tenía más del doble de la edad de Sebas. Quitarle el tabú a esos temas puede ser un arma de doble filo.

En conclusión, ser responsable de la educación de un ser humano debe ser una de las tareas más delicadas que existen.

4 comentarios:

Angelita Perversita dijo...

Es gracioso porque no hay receta... no hay nada que garantice que tener a un niño rodeado de libros lo haga un buen lector por ejemplo, sin embargo, es común que los niños que ven a sus padres leer adquieran el hábito; No hay relación comprobada entre el déficit de atención y el tiempo que pasa un niño frente a la tele, sin embargo, si hay estudios (desde la economía por ejemplo) que muestran que los niños que ven tele junto a sus padres suelen hacerlo por periodos mas cortos...
Mi punto es: yo tengo un hijo de 6 años que puede ver y jugar de todo (bueno, dentro de los límites de la cordura, tampoco lo pongo a ver Venus o a jugar póker desnudo) y sin embargo, sigue teniendo apreciaciones muy de niño, no está madurado tan biche... nadie tiene la receta pero yo creo que en vez de prohibir indiscriminadamente hay que explicar antes de poner una norma, no sé, para formar criterio, para enseñar a los niños a no ser borregos sino más bien a ser responsables por sus decisiones, así sea a la hora de legir que programa ven; y como s eve en mis ejemplos, hay que estar ahí, y ser papá o hermano mayor o tío o lo que sea, pero ahí, al lado y en el rol que es. Ser papá de los hijos y no su policía ni su compinche: enseñar, amar, proteger... yo creo que por ahí va el asunto... En fin, yo hablo mucho, lo siento.
Gracias por pasar por mi blog.

Ŧabián dijo...

Gracias por tu comentario.

Lo que yo creo es que hay que dejar que los niños sean curiosos, que pregunten cuando tengan nuevas experiencias, no ponerles un velo delante para que vayan por la vida predispuestos negativamente. Y obvio que hay que sembrar valores, eso se aprende en la casa.
Hay una frase que me encanta repetir y hasta me vuelvo cansón: "Tener un hijo no te convierte en padre, asi como tener un piano no te convierte en pianista". Pienso mucho en eso y siento temor... claro, en caso de que llegue a tener hijos, jeje.

Saludos y bienvenida siempre.

Pala Labra dijo...

JAJAJAJA.... ¡Qué sexo! Qué tal que viera televisión...

Hace precisamente algunos días mi mamá me contaba que ella vino a saber quién era el niño Dios y de dónde venian los niños como a los 13 años, y eso porque una prima un día la sentó y le contó todas las verdades (esas 2, que son como las 2 GRANDES VERDADES de la infancia). Yo le decía que me parecía gravísimo eso de dejar que los propios hijos andaran por el mundo así, ignorando ese tipo de cosas, y que los mismos padres les ocultaran la realidad.

En todo caso uno no sabe hasta que le toque. Lo que si es seguro es que los papás (o al menos los que quieren serlo) hacen las cosas lo mejor que pueden. Que se equivoquen es otra cosa... Igual, todos lo hacen, ¿no?

Gracias por pasarte por mi blog. Siempre es bueno conocer nuevos espacios.

¡Saludos!

Ŧabián dijo...

Gracias por tu comment. Super buena la historia de tu mamá... a los 13 años!!! Qué comparación con la juventud de hoy, no?

En parte eso me molesta, si algo no te gustó de la forma como te criaron no puedes protestar, los padres lo hacen todo de buena intención... bueno, al menos la mayoría.

Creo que ya te habías pasado por aquí antes, gracias por volver.

Saludos!