viernes, noviembre 07, 2008

Cómo nos cambia la vida

Caso 1:

Hombre joven llegando a los 30, soltero, de clase media, trabajando en una buena empresa con un buen salario. Vive con sus padres y aporta en los gastos de su casa. El resto del dinero lo usa para sus gastos personales y ahorra para hacer realidad muchos proyectos que tiene en el futuro. Hace un año terminó en la universidad, pero aún no se gradúa. No tiene carro, usa siempre el transporte público. Disfruta de un buen partido de fútbol, o en su defecto de alguna serie de TV. De vez en cuando sale con sus amigos a tomarse unas cervezas mientras se desatrasan de noticias. No tiene novia, pero aún no le preocupa ese asunto, ya habrá tiempo para eso. Se siente completamente agradecido con la vida.

Caso 2:

Hombre joven, de la misma edad que el anterior. Hace 1 año estaba exactamente en la misma situación del hombre del Caso 1. ¿Hoy? Está casado y tiene un hijo. Ya no le alcanza el dinero, pues debe pagar su nueva casa, el carro, los electrodomésticos y los gastos del bebé. Tampoco le alcanza el tiempo, el trabajo lo consume y siempre está muy pendiente de su familia, de la que nunca pensó separarse. Ya no ve TV, porque debe atender a su bebé, o ir al mercado, o usa ese tiempo para dormir. Se tuvo que olvidar de aquellos que eran sus más cercanos amigos, porque bueno, primero lo primero. Quiere mucho a su esposa, pero muy en el fondo sabe que si hubiera podido elegir, no estaría casado con ella. Aún no entiende cómo fue que su vida cambió tan drásticamente sin planearlo.

¿Diferentes formas de vivir la vida? Seguro. ¡Pero cuántos dolores de cabeza nos ahorraríamos los hombres si la usáramos para pensar! Un poquito de planeación no haría daño.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Claro que hay personas que consideran que el caso 2 se realizó mientras que el 1 no. Igual me agrada que hayas escrito eso de la importancia de planear. :)

Pala Labra dijo...

Mmm... No sé, la vida puede cambiar muy drásticamente en periodos muy cortos de tiempo. Sí se necesita planeación, pero no todo se puede calcular.

Hace siglos no venía, pero ahí tengo tu link entre mis favoritos y disfruto mucho leerte.

Un saludito.

Ŧabián dijo...

Pepa: pero no necesariamente tienen razón. El único que puede medir el grado de realización alcanzado en la vida es uno mismo.
Gracias por tu visita.

Pala Labra: el cambio permanente es la esencia de la vida. Puede ser pequeño y continuo, o dramático y repentino. Es cierto que no todo se puede calcular, pero hay cosas que están en nuestras manos.
Me alegra volverte a ver por aquí, y muchas gracias por el link, es todo un honor.